Nelson Vega
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Vender una vivienda empieza mucho antes de la primera visita. Empieza en la pantalla del móvil. Y ahí las fotos mandan. Un anuncio con imágenes claras, luminosas y bien cuidadas hace tres cosas a la vez: atrae clics, genera más solicitudes de información y filtra a los compradores que van en serio.
La cosa es que no hace falta ser fotógrafo profesional para mejorar mucho el resultado. Con un poco de preparación, algo de sentido común y algunos trucos básicos puedes lograr fotos que hagan justicia a tu casa… y al precio que quieres pedir.
Por qué las fotos son tan importantes para vender
Cuando una persona busca casa en Idealista, Fotocasa o en Google, decide en segundos si hace clic o no en tu anuncio. Es duro, pero la mayoría no lee el texto al principio: mira fotos, desliza, y pasa al siguiente.
Unas buenas fotografías inmobiliarias te ayudan a:
– Captar atención en los listados frente a viviendas similares.
– Transmitir que cuidas la propiedad y que eres un vendedor serio.
– Reducir visitas “turísticas” y atraer a compradores mejor informados.
En mercado como el de Gran Canaria, donde mucha gente busca vivienda desde la península o el extranjero, las fotos pesan todavía más: muchas personas deciden si viajan a ver la casa a partir de lo que ven en pantalla.
Antes de sacar la cámara: prepara tu vivienda
Antes de pensar en ángulos o filtros, toca preparar la casa. Incluso una buena cámara no salva una vivienda desordenada o mal iluminada.
Limpieza y orden: menos es más
Aquí no hay misterio, pero sí disciplina:
– Limpia a fondo: suelos, cristales, azulejos, encimeras y baños.
– Quita el máximo de objetos personales (fotos, imanes en la nevera, recuerdos de viaje).
– Libera superficies: mesitas, encimeras, escritorios, cómodas… mejor casi vacías.
La idea es que el comprador pueda imaginar su vida ahí, no la tuya. Un espacio despejado parece más amplio y relajante.
Despersonaliza, pero sin dejarla fría
No se trata de dejar la casa como una habitación de hotel impersonal, sino de encontrar un punto medio:
– Mantén 2 o 3 detalles agradables: una planta, una lámpara bonita, unos cojines neutros.
– Evita colores muy estridentes o decoración excesiva en las fotos.
– Si hay manchas o pequeños desperfectos, valora hacer esas reparaciones mínimas antes de fotografiar.
Si aún no lo has leído, este artículo encaja bien con “Reparaciones básicas antes de poner tu casa en venta”, donde se habla de esos arreglos pequeños que mejoran mucho la primera impresión.
La luz: tu mejor aliada sin gastar un euro
La luz natural es el mejor filtro que existe. Y es gratis. El truco está en saber cuándo y cómo usarla.
Cuándo hacer las fotos
– Haz las fotos durante el día, evitando el mediodía con sol muy duro si entra directo.
– En Gran Canaria, muchas viviendas tienen buena luz casi todo el año; aprovéchala a media mañana o por la tarde.
– Abre persianas y cortinas al máximo, y enciende algunas luces si equilibran zonas oscuras.
Evita hacer fotos con una ventana quemada de fondo o directamente de cara al sol; la habitación se verá muy oscura y el exterior demasiado blanco.
Cómo aprovechar la iluminación
– Busca una luz uniforme: sin zonas quemadas ni rincones muy oscuros.
– No abuses del flash del móvil; suele producir brillos raros y colores poco reales.
– Si una estancia se ve muy amarillenta, prueba a encender menos luces y reforzar con más luz natural.
Lo que quieres es que, cuando una persona visite la casa, la sienta parecida a lo que vio en las fotos. Nada de “engaños” de iluminación.
Preguntas frecuentes sobre fotos para vender tu casa
¿De verdad las fotos influyen tanto en la venta de una vivienda?
Sí. Las fotos suelen ser el primer filtro: muchos compradores deciden si hacen clic en un anuncio o lo descartan solo por las imágenes. Un reportaje cuidado suele aumentar las consultas y acelerar el número de visitas serias a la vivienda.
¿Cuántas fotos debería incluir en mi anuncio?
Como referencia, es buena idea mostrar al menos una o dos fotos por estancia principal (salón, cocina, dormitorios, baños) y añadir exteriores, vistas y zonas comunes si aportan valor. Más que el número, importa que las fotos expliquen bien la distribución y el tamaño de la vivienda.
¿Puedo hacer yo mismo las fotos con el móvil?
Puedes, siempre que prepares bien la casa, cuides la luz natural y pienses los encuadres con calma. Aun así, para muchas viviendas la diferencia entre fotos caseras y un reportaje profesional se nota en cómo se percibe el inmueble y en la calidad de las visitas que genera.
¿Las fotos profesionales también ayudan en redes sociales y portales?
Sí. Las mismas fotos se pueden reutilizar en portales inmobiliarios, en la web de la agencia y en redes sociales, manteniendo una imagen coherente y cuidada de la vivienda. Eso refuerza la confianza del comprador y mejora el rendimiento de cualquier campaña de promoción que se haga sobre el inmueble.
Encuadres y ángulos que hacen que tu casa se vea mejor
Aquí es donde la mayoría de las fotos inmobiliarias se pierden: habitaciones cortadas, techos enormes, muebles deformados… y al final nadie entiende cómo es realmente la vivienda.
Desde dónde hacer la foto
– Colócate en una esquina de la habitación o en la puerta para abarcar el máximo espacio posible.
– Evita los primeros planos excesivos de muebles o detalles decorativos como única foto de la estancia.
– Mantén la cámara a la altura de tus ojos o un poco por debajo, sin inclinarla demasiado hacia arriba o hacia abajo.
El objetivo es que el comprador entienda el tamaño de la estancia, la distribución y por dónde se circula.
Formato: horizontal casi siempre
– Prioriza las fotos horizontales; muestran mejor la amplitud de las habitaciones.
– Las fotos verticales pueden servir para detalles concretos (un balcón, una ventana especial), pero no para la imagen principal.
– Asegúrate de que las líneas (paredes, puertas) queden lo más rectas posible; si están muy torcidas, dan sensación de chapuza.
Si usas el móvil, no pasa nada, pero trata de sostenerlo a dos manos y de apoyarte en algo para evitar movimientos. Un pequeño trípode barato también ayuda mucho.
Qué estancias fotografiar y qué mostrar en cada una
No se trata solo de hacer muchas fotos, sino de hacer las fotos adecuadas. Tanto los compradores como los portales inmobiliarios recomiendan ser generoso con el número de imágenes: mejor muchas buenas que unas pocas confusas.
Estancias básicas que no pueden faltar
– Fachada y entrada: ayudan a ubicar la vivienda y dan contexto.
– Salón principal: espacio de estar, desde un ángulo donde se vea el conjunto.
– Cocina: limpia, despejada, sin platos, trapos ni imanes a la vista.
– Dormitorio principal: cama bien hecha, mesitas despejadas, cortinas abiertas.
– Baños: muy limpios, sin productos personales, con toallas neutras si es posible.
Si tienes balcón, terraza, patio o azotea, dales protagonismo: en Gran Canaria exteriores y vistas pesan muchísimo en la decisión de compra.
Extras que suman
– Detalles singulares: techos altos, vigas vistas, suelos hidráulicos, una vista especial.
– Zonas comunes si aportan valor (piscina comunitaria, jardines, parque infantil).
– Plano de la vivienda: cada vez más compradores agradecen ver la distribución real.
No hace falta convertir cada detalle en foto, pero sí ayudar a que la persona se haga una idea completa del conjunto.
¿Móvil o fotógrafo profesional?
Aquí no hay una única respuesta, pero se puede ser práctico. En muchos casos, un móvil actual, bien usado, es suficiente para lograr fotos decentes para una vivienda estándar.
Cuándo puede bastar tu móvil
– Viviendas pequeñas o medianas, sin grandes espacios abiertos.
– Presupuesto ajustado y disposición a invertir algo de tiempo en preparar y repetir fotos.
– Cuando principalmente quieres mejorar mucho respecto a unas fotos improvisadas, aunque no alcances nivel “revista”.
Con buena luz, orden y algo de paciencia, un anuncio puede subir muchos enteros solo con aplicar los consejos anteriores.
Cuándo plantearte un profesional
– Viviendas de alto valor o con vistas muy especiales.
– Casas grandes, chalets o propiedades con jardín y piscina, donde un mal ángulo puede desaprovechar el potencial.
– Cuando quieres tener un reportaje que puedas reutilizar en varios canales: web, redes sociales, dossiers, etc.
Un fotógrafo inmobiliario no solo trae mejor equipo, también una mirada entrenada para mostrar lo mejor de la casa sin engaños. Suele ser una inversión que se recupera en menos días en el mercado o en un mejor precio de cierre
¿Quieres que las fotos de tu vivienda realmente la vendan?
Trabajo con fotógrafos inmobiliarios profesionales en Gran Canaria para que tu casa destaque y genere más visitas de compradores serios.
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