El cheque cruzado es un tipo de cheque que presenta dos líneas paralelas en su anverso, indicando que solo puede ser cobrado a través de una cuenta bancaria y no en efectivo en ventanilla.
En transacciones inmobiliarias, el cheque cruzado aporta mayor seguridad, rastreabilidad y control, exigiendo que el importe sea ingresado en la cuenta del beneficiario.
Esta modalidad ayuda a prevenir fraudes, robos y operaciones opacas, y es una práctica frecuente en pagos de compraventa, arras y traspasos de viviendas o locales.