Compartir
« Volver al índice del glosario

El cheque al portador es un tipo de cheque que no identifica un beneficiario concreto, sino que puede ser cobrado por cualquier persona que lo presente en el banco. En operaciones inmobiliarias, este método de pago ofrece rapidez y anonimato, pero comporta menos seguridad, ya que su extravío o robo permite a cualquiera cobrarlo.

Debido a la normativa de prevención de blanqueo y límites legales, su uso está cada vez más restringido en compraventas y pagos elevados, siendo recomendable optar por cheques nominativos o bancarios para mayor trazabilidad y protección.

« Volver al Glosario