Un aval bancario es una garantía emitida por un banco que asegura el cumplimiento de una obligación económica por parte de una persona o empresa.
En el contexto inmobiliario, se utiliza principalmente para:
- Alquileres: el banco garantiza al propietario que cobrará el alquiler, incluso si el inquilino no paga.
- Compraventas: puede servir como garantía de pago en operaciones donde se entregan cantidades a cuenta (por ejemplo, en promociones de obra nueva).
En resumen, el aval bancario es una forma de “seguro financiero” que ofrece confianza al propietario o vendedor de que recibirá el dinero acordado.
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